Conoce el proceso
¿Qué esperar de tu primera sesión de terapia?

Dar el primer paso puede traer preguntas: ¿qué voy a contar?, ¿por dónde empiezo?, ¿tengo que saber exactamente qué me pasa? Puedes llegar con dudas. La primera sesión es un espacio para empezar a comprender lo que estás viviendo y conversar sobre cómo podemos trabajar juntos.
No necesitas tener todo ordenado para empezar
No hace falta preparar un discurso ni encontrar las palabras perfectas. Puedes comenzar por lo que más te preocupa hoy, por algo que se repite en tu vida o, simplemente, por explicar que no sabes por dónde empezar. Iremos dando forma a esa conversación a tu ritmo.
¿Qué hacemos durante la primera sesión?
En mi consulta, la primera sesión dura 60 minutos. Conversamos sobre tu motivo de consulta y los aspectos de tu historia que nos ayudan a entender tu situación actual. También hablamos de cómo te has sentido y de qué está siendo difícil en tu día a día.
Siempre realizo una evaluación inicial en esta primera sesión. Si es necesario, podemos valorar síntomas mediante instrumentos de evaluación. Esta exploración permite orientar el trabajo; algunos aspectos pueden requerir más de una sesión para comprenderlos con suficiente profundidad.
Planteamos juntos los objetivos terapéuticos: qué te gustaría cambiar, qué necesitas comprender y qué avances serían significativos para ti. No tienes que llegar con esos objetivos definidos.
Un proceso que construimos juntos
Trabajo desde un enfoque integrador que incluye la Terapia Cognitivo-Conductual y las Terapias de Tercera Generación. En las siguientes sesiones abordamos los objetivos acordados y utilizamos herramientas adaptadas a tus necesidades.
La frecuencia puede ser semanal o quincenal, según lo que necesites y acordemos. El proceso se revisa a medida que avanzamos: los objetivos pueden ajustarse y tendrás espacio para expresar dudas o comentar cómo estás viviendo la terapia.

¿Cómo puedes prepararte?
- Si te ayuda, anota qué te llevó a buscar apoyo y qué te gustaría trabajar. Es opcional.
- Piensa en las preguntas que quieras hacer sobre la atención, la confidencialidad o el proceso.
- Para una sesión online, busca un lugar privado y tranquilo, con conexión estable.
- Revisa el consentimiento informado y las condiciones de reserva que recibiste.
No necesitas contar todo en la primera cita. Podemos empezar por aquello que te resulte posible compartir.
La primera sesión también es un espacio para preguntar
Puedes preguntarme cómo trabajaremos, cómo revisaremos los avances o qué significa alguna herramienta que proponga. Si algo no te queda claro, lo conversamos. Tu participación y tus preferencias forman parte del proceso.
